Lo nuevo

¿Ya habéis arrasado en las rebajas, las primeras, las segundas y registrado todos los stands de montones de ropa de todas las tiendas existentes, no? Incluido Primark claro. Al que todos vamos y en público siempre decimos el típico ‘yo ahí no me compro nada que es de muy mala calidad’.

Las rebajas soñadas.

Nuevas compras, que no te puedes resistir a estrenar ni tan siquiera 2 horas. Si adquieres algo por la mañana, esa misma tarde buscas plan para poder sacar tu modelito de paseo. Y es que cortar etiqueta y plantarte nuevo atuendo, sienta bien. Se despierta en ti un poni guapo, irresistible y capaz de pisar a todas las bloggers de moda juntas y de una sola vez.

Hablamos de estrenar camisa, bambas, calzoncillos y calcetines, pero ¿qué tal se os da eso de etapa nueva, persona nueva y reto nuevo? ¡Ala poni! Ya has sacado a la luz el tema ese de los cambios. Ese que eriza la crin y te hace recorrer un cosquilleo de norte a sur de la columna, que te deja con las cuatro patas para arriba sin atisbo de recuperación instantánea.

Estamos aferrados al día a día. A saber qué comes mañana, en qué lugar se apoya el hombre de gabardina del metro línea roja y cómo sabe el café de las 9:00 AM. El ON y OFF del despertador, el jardinero del parque de enfrente y la sonrisa de los viernes de todos tus compañeros, porque ese día toca intensiva y no hay tupper. Y sí hay Sol a la salida del trabajo.

El hombre es un animal de costumbres, tal y como han estudiado en la ‘Northeastern University de Boston‘. Y como pasa en estos casos, cuando una afirmación de esta categoría está respaldada por una universidad del otro lado del charco, puedes creerlo al pie de la letra o dejar que pase por tus orejas como las amenazas de tu madre cuando eras más pequeño.

Primer dia de rebajas

Como sabéis el modus operandi poni no responde al de la gente común.  Por ello, en los casos en que lo nuevo llame a tu puerta, déjala entreabierta, ya sabes, no la abras de par en par como si recuperaras tu soltería después de 5 años de letargo matrimonial. Buscar trabajo tiene su qué, los momentos de crisis personal te llevan a conocer otra parte de ti escondida y te llegas a plantear si el camino que estás siguiendo te lleva a tus objetivos. No seas un parado, invéntate algo y quítate el pijama. Esto es como las rebajas, las verdaderas gangas vuelan. Y un poni debe ser la ganga por la que toda maruja debe pelear.

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